La Gran Semilla

A veces soñar no es suficiente, a veces necesitamos a alguien que con un grito de furia, nos ayude a levantar el vuelo.
Julieta Zárate Solís

viernes, 25 de mayo de 2012

¿Quién es el Hombre Búho?


Cada dibujo tiene su historia. 

A los 11 (casi 12) años de edad, estando yo en sexto de primaria, ya llevaba yo varios años de aguantar una enorme brecha que me separaba de los demás niños de mi salón y de los demás niños en general. Sola, conviviendo solamente con mis amigos imaginarios nació mi amigo "El Búho". Me acompañaba cada vez que la música sonaba en el auto y yo miraba por la ventana imaginando aventuras al lado de mi mejor amigo. 

Así pasaron los años al lado del que crecía conmigo. Su cabello se hacía más largo, incluso su apariencia iba cambiando: De pronto tenía los ojos grises, de pronto eran negros, de pronto era más pájaro que hombre, otras veces casi parecía un chico normal. 

Y como en todas las historias, con el tiempo me enamore de un sueño, de un hombre imaginario que ya no era un niño como cuando teníamos 11 años, que ya era un hombre joven, apuesto, pero invisible para todos los demás. 

En la secundaria descubrí que podía contar mis aventuras a su lado por medio de palabras. Descubrí que podía incluso platicar con él y a veces incluso confesarle cosas que a nadie más podía. Fue ahí cuando él comenzó a aparecer de una u otra forma en cada una de las cosas que mi mano decía. 

La historia fue creciendo y poco a poco se fueron sumando a ella más ingredientes que hicieron de El Búho todo un personaje. 

Así... después de mucho tiempo, una mañana comprendí que no tenía porqué crear historias que hablaran de él indirectamente, comprendí que tenía que hacer una historia en la que contara NUESTRA historia. 

No se si esto le pase a todos los artistas, pero El Búho es mi historia, mi motivo, aquel que me ayudo a comprender muchas veces quien era yo y por qué era tan diferente a los demás. Gracias a él, comprendí que mi destino era crear mundos, crear historias, darle vida e imaginación a las personas.

Finalmente, hace unos días, pensando en todos estos cambios en mi vida y en la sociedad, pensando en las palabras de Andrés Manuel sobre cuales eran las verdaderas armas de una revolución, descubrí que mi arma era definitivamente el arte y la imaginación, y que todo aquel universo que yo llevo dentro debía compartirlo con los demás. 

Descubrí que había llegado el momento de que El Búho dejara de ser invisible al mundo y comenzara a ser la historia que me ayudará a narrar mi vida. ¿Por qué? PORQUE YO SOY EL HOMBRE BÚHO.